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MÁQUINA TOTAL

Sin vosotras, todo esto habría sido imposible

Cada cámara que he usado, cada objetivo y cada accesorio han sido mucho más que simples herramientas: han sido cómplices de mi mirada, testigos de momentos irrepetibles y aliados en mi evolución fotográfica.

Desde mis primeros disparos con sencillas cámaras digitales hasta mis experimentos con cámaras de carrete, cada una ha dejado su huella en mi forma de capturar el mundo. Algunas de ellas siguen conmigo y otras no, pero todas han aportado algo a mi manera de ver la luz, el color y cada uno de los instantes.

Aquí te cuento un poco sobre cada una de las cámaras que conservo y suelo utilizar para tomar mis fotos, junto con algo de la historia personal que me une a ellas. Porque no se trata solo de la cámara, sino de la pasión con la que se usa.

NIKON EM

El comienzo de mi viaje por la fotografía química

Nikon EM

La Nikon EM fue lanzada en 1979, pensada como una opción sencilla para quienes se iniciaban en la fotografía. Funciona mediante prioridad de apertura, dejando que la cámara se encargue automáticamente de la velocidad de obturación. Destaca por su reducido tamaño, facilidad de uso y característico diseño minimalista.

Con esta cámara me he forzado a usar solo este objetivo, el original con el que venía:

  • Nikon Lens Series E 50mm f/1.8

Siempre me ha atraído la estética de las réflex antiguas y, en 2014, decidí buscar una tan solo para decorar el comedor de mi casa. Por aquel entonces no tenía ninguna intención de hacer fotos, así que encontré esta EM en excelentes condiciones y con un precioso diseño que encajaba perfectamente con lo que buscaba. Durante varios años estuvo simplemente expuesta, hasta que un día decidí ponerle un carrete y hacer mis primeras fotos. Fue entonces cuando se despertó mi interés por la fotografía analógica. Quizá por la nostalgia del proceso, por el interesante contraste con la perfección de mi Nikon digital o, seguramente, por ambas cosas.

SONY DSC-R1

La cámara digital que me abrió al mundo

Sony DSC-R1

La Sony DSC-R1 llegó en 2005 como una bridge avanzada e innovadora, con un gran sensor CMOS APS-C de 10,3 MP y un excelente Zeiss 24–120 mm f/2.8–4.8 fijo. Fue pionera en combinar un sensor de este tamaño con visor electrónico y previsualización en vivo continua, sin espejo ni prisma. Un concepto adelantado a su tiempo que anticipó algunas de las características que después popularizarían las cámaras mirrorless.

Adquirí esta cámara en 2006 para sustituir mi segunda digital, una Konica Minolta Dimage Z3, también tipo bridge pero mucho más limitada. Esta Sony me supuso un salto enorme en todos los aspectos, ofreciéndome la calidad y la flexibilidad que buscaba para dar un paso adelante en mis fotos y expresar todo lo que quería de la mejor manera posible.

La mayoría de las imágenes digitales de esta web están hechas con ella, ya que me acompañó durante años en todas mis salidas hasta que di el salto a las DSLR. Hoy todavía la utilizo de vez en cuando, porque me encanta su sencillo manejo, su extraordinario objetivo y ese toque ligeramente “retro” que aporta a las fotos. Además, me transporta a mis inicios en la fotografía y me recuerda lo importante que es no olvidar de dónde venimos.

NIKON D5600

Mi DSLR para fotografías «serias»

Nikon D5600

La Nikon D5600 llegó en 2016 como una réflex digital de iniciación avanzada, combinando calidad de imagen, versatilidad y un cuerpo relativamente compacto. Incorpora un sensor APS-C de 24,2 MP sin filtro de paso bajo, además de pantalla táctil abatible de 3,2″ y conectividad Wi-Fi, NFC y Bluetooth.

Con esta cámara uso estos objetivos:

  • Nikon AF-S Nikkor 50mm f/1.8G
  • Nikon AF-S DX Nikkor 35mm f/1.8G
  • Nikon AF-S DX Nikkor 10-24mm f/3.5-4.5G ED
  • Nikon AF-S DX Nikkor 18-140mm f/3.5-5.6G ED

Desde 2019, esta es la cámara que me acompaña en mis salidas fotográficas cuando busco un equilibrio entre la calidad y flexibilidad. Venía del modelo anterior, que se dañó en uno de mis viajes, y lo que me convenció de esta fueron sus mejoras técnicas conservando una gran portabilidad, todo a un precio inmejorable.

SONY MAVICA MVC-FD7

Mi cámara «geek» para fotografía retrodigital

Sony Mavica

Lanzada en 1997 por unos 900 $, la Sony Mavica FD7 destacó por combinar un potente zoom óptico 10x con almacenamiento extraíble mediante disquetes de 3,5″ y 1,44 MB. Su peculiar diseño, visor electrónico y pantalla LCD de 2″ ofrecían una experiencia de uso muy diferente a la de otras cámaras digitales de la época. Además, cada fotografía iba acompañada por el inconfundible sonido mecánico de la unidad de disquete al grabar y leer las imágenes.

Ese zoom óptico 10x y la lente f/1.8–2.9 la hacían sorprendentemente versátil, aunque su sensor CCD de 1/3″ estaba limitado a imágenes de 640 × 480 píxeles en formato JPEG. Un disquete podía almacenar aproximadamente 40 fotos en calidad estándar o 20 en modo fino. También incorporaba efectos de imagen como sepia o blanco y negro, funciones que acabarían convirtiéndose en habituales en la fotografía digital.

Esta cámara llegó a mis manos en 2021 y me atrapó al instante con sus pixeladas fotos de tonos cálidos y sus vibraciones accediendo al disquete. Con ella no se trata de conseguir la máxima calidad técnica, sino de aprender y divertirse explorando los límites de este “juguete” que, en su día, revolucionó la fotografía digital.

Mi cámara «vintage» para fotografía analógica

Nikon FG

La Nikon FG es una cámara réflex de 35 mm lanzada en 1982, dirigida al mercado de aficionados avanzados. Fue la primera Nikon en ofrecer un modo de exposición programado además de la prioridad de apertura y el modo manual. Destaca por su diseño compacto y ligero, pero con la solidez típica de Nikon.

Con esta cámara amplié mi número de objetivos y uso estos:

  • Nikon Lens Series E 35mm f/2.5
  • Nikon Lens Series E 50mm f/1.8
  • Nikon Nikkor 35-70mm f/3.3-4.5

Fue en 2023 cuando quise dar un paso más en la fotografía analógica, así que me hice con esta manejable FG para seguir profundizando en la fotografía química, buscando una cámara que me ofreciese más flexibilidad y posibilidades creativas que la sencilla EM. Me parece una cámara ideal para viajar gracias a su reducido tamaño, su poco peso y su facilidad de manejo, conservando el estilo tan característico de las réflex clásicas.

NIKON F-801s

Mi cámara «moderna» para seguir usando el carrete

Nikon F-801s

La Nikon F-801s, lanzada en 1991, fue una evolución de la F-801 y una de las réflex más avanzadas de su época. Incorporaba autofoco con seguimiento predictivo, medición matricial, ponderada al centro y puntual, y un potente motor de avance de película integrado, ofreciendo un nivel de automatización y velocidad poco habitual en una réflex de su categoría.

Con esta cámara uso estos objetivos:

  • Nikon AF Nikkor 50mm f/1.4D
  • Nikon AF Nikkor 28-105mm f/3.5-4.5 D IF

En 2026 quise experimentar con una de las mejores réflex semi-profesionales de Nikon de los años 90 y descubrir de primera mano las ventajas de sus sistemas electrónicos y el autofoco. La uso en trabajos más “serios”, donde la rapidez y la precisión tienen una mayor importancia. Con lo que no contaba es con el adictivo sonido de sus motores y el obturador, que son una maravilla.

Wallapop

¿Y qué pasa con el equipo que ya no utilizo?

Como ves, con el tiempo, mi equipo también ha ido cambiando. Algunas cámaras y objetivos han dejado de tener un lugar en mi día a día, pero eso no significa que hayan dejado de tener valor.

Por eso, cuando decido desprenderme de alguna pieza, prefiero que pueda seguir utilizándose y disfrutándose por otra persona. Si estás buscando alguna cámara, objetivo o accesorio, puedes echar un vistazo a mi perfil de Wallapop. Quizá encuentres allí alguna pieza para añadir a tu propia historia.

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