Equipo
EL PODER DE LA MÁQUINA
Sin vosotras, todo esto habría sido imposible
Cada cámara que he usado, cada objetivo y cada accesorio han sido más que simples herramientas: han sido cómplices de mi mirada, testigos de momentos irrepetibles y aliados en mi evolución fotográfica.
Desde mis primeros disparos con sencillas cámaras digitales hasta mis experimentos con cámaras de carrete, cada una ha dejado su huella en mi forma de capturar el mundo. Algunas de ellas siguen conmigo y otras no, pero todas han aportado algo a mi manera de ver la luz, el color y el instante.
Aquí te cuento un poco sobre cada una de las cámaras y accesorios que utilizo actualmente para tomar mis fotos, junto con algo de mi historia con ellas. Y es que no es solo la cámara, sino la pasión con la que se usa.
SONY DSC-R1
La cámara digital que me abrió al mundo

La Sony DSC-R1 salió en 2005 como una cámara bridge avanzada, única por combinar un gran sensor APS-C CMOS de 10 megapíxeles con un objetivo Zeiss 24–120mm f/2.8-4.8 fijo de gran calidad. Fue la primera cámara digital en ofrecer visor electrónico con sensor grande, adelantándose a las mirrorless.
Adquirí esta cámara en 2006 para sustituir mi segunda digital, una Konica Minolta Dimage Z3, también tipo bridge pero mucho más limitada. La Sony me supuso un salto enorme en todos los aspectos: lo primero que noté fue su elevado precio, pero muy pronto descubrí que me ofrecía la calidad y la flexibilidad que buscaba para dar un paso adelante en mis fotos y expresar todo lo que quisiera de la mejor manera posible.
La mayoría de las imágenes digitales de esta web están hechas con ella, ya que me acompañó durante años en todas mis salidas hasta que di el salto a las DSLR. Hoy todavía la utilizo de vez en cuando, porque me encanta su sencillo manejo, su extraordinario objetivo y ese toque ligeramente “retro” que aporta a las fotos, con unos colores cálidos y naturales que me siguen sorprendiendo. Además, cada vez que la utilizo me transporta a mis inicios en la fotografía y me recuerda lo importante que es no olvidar de dónde venimos.
NIKON D5600
Mi DSLR para fotografías «serias»

La Nikon D5600 es una cámara reflex digital de gama media lanzada en 2016, pensada para fotógrafos que buscan calidad y flexibilidad sin sacrificar portabilidad. Está equipada con un sensor APS-C de 24.2 MP sin filtro de paso bajo, con GPS, NFC, Bluetooth y una práctica pantalla táctil abatible de 3,2″.
Con esta cámara siempre he montado alguno de estos objetivos:
- Nikon AF-S DX Nikkor 10-24mm f/3.5 – 4.5G ED
- Nikon AF-S DX Nikkor 35mm f/1.8G
- Nikon AF-S Nikkor 50mm f/1.8G
- Nikon AF-S DX Nikkor 18-140mm f/3.5 – 5.6G ED
Desde 2019, esta es la cámara que me acompaña en mis salidas fotográficas cuando busco un equilibrio entre la calidad y flexibilidad. Venía del modelo anterior, que se dañó en uno de mis viajes, y lo que me convenció de esta fueron sus mejoras técnicas y su gran portabilidad, todo a un precio bastante accesible. Ha cubierto perfectamente mis necesidades hasta ahora, y espero que aún le quede mucho camino por recorrer.
SONY MAVICA MVC-FD7
Mi cámara «geek» para fotografía retro digital

Lanzada en 1997 con un precio de 900 $, la Sony Mavica FD7 fue la primera cámara digital con zoom óptico en utilizar almacenamiento extraíble, un disquete de 3,5” con 1,44 MB de capacidad. Debido a su peculiar diseño cuadrado y pantalla de 2″, esta cámara ofrecía una experiencia única, tanto por su facilidad de uso como por el sonido mecánico de sus cabezales electromagnéticos al guardar y mostrar las imágenes.
Su zoom óptico 10x y lente f/1.8–2.9 la hacen sorprendentemente versátil, aunque su sensor, heredado de cámaras de televisión, solo captura imágenes a 640 × 480 px en formato JPEG. Un disquete almacena hasta 40 fotos en calidad estándar o 20 en modo fino. Además, incluye efectos de imagen como sepia o blanco y negro, adelantándose a funciones que luego serían comunes en la fotografía digital.
Esta cámara llegó a mis manos en 2021 y me atrapó al instante con sus pixeladas fotos de tonos cálidos y su vibración accediendo al disquete. Desde entonces he ido explorando sus límites y aquí comparto algunas de mis mejores fotos tomadas con ella. No se trata de calidad, sino de aprender y divertirse, explorando los límites de este “juguete” que, en su día, revolucionó la fotografía digital.
NIKON FG
Mi cámara «vintage» para fotografía analógica

La Nikon FG es una cámara réflex de 35 mm lanzada en 1982, dirigida al mercado de aficionados avanzados. Fue la primera Nikon en ofrecer un modo de exposición programado además de la prioridad de apertura y el modo manual. Destaca por su diseño compacto y ligero, pero con la solidez típica de Nikon.
Con esta cámara siempre he usado carretes Kodak Gold o Colorplus y le monto alguno de estos objetivos:
- Nikon Lens Series E 35mm f/2.5
- Nikon Lens Series E 50mm f/1.8
- Nikon Zoom Nikkor 35-70mm f/3.3 – 4.5
Allá por 2023, me empezó a llamar la atención la fotografía analógica. Tal vez por la nostalgia del proceso, tal vez por el aburrimiento de la perfección impoluta de mi Nikon digital… o, siendo sincero, seguramente por ambas cosas. El caso es que me hice con esta cámara para redescubrir la fotografía química, pero esta vez con una mirada más artística que cuando era niño y usaba aquellas compactas para mis fotos familiares.
NIKON F-301
Mi cámara «moderna» para seguir usando el carrete

La Nikon F-301, lanzada en 1985, fue la primera réflex de Nikon en prescindir de la clásica palanca de arrastre, incorporando un avance de película motorizado. Esto la hacía más rápida y cómoda de usar, aunque seguía siendo completamente mecánica en cuanto al enfoque, ya que no tenía autofoco.
Con esta cámara también he usado siempre los carretes de Kodak y los mismos objetivos:
- Nikon Lens Series E 35mm f/2.5
- Nikon Lens Series E 50mm f/1.8
- Nikon Zoom Nikkor 35-70mm f/3.3 – 4.5
En ese mismo 2023, esta cámara llegó a mis manos por casualidad, y desde el primer momento me atrajo su diseño clásico pero moderno, la compatibilidad con mis objetivos y esas nuevas funciones. De entrada, la cámara no funcionaba debido a que tuvo un problema con la sulfatación de sus pilas. Pero, después de una profunda limpieza, logré devolverla a la vida, dejándola lista para seguir dando lo mejor de sí.
